El trepidante barco de la Selva del Parque de Atracciones de Madrid

En la web del Parque de Atracciones dicen que La Jungla es un recorrido temático en barca a través del corazón verde de la selva. Esta atracción es donde te montas si hay mucha cola en todo lo demás y/o te mareas en el tiovivo, y es un clásico de ayer y hoy que todos los que han visitado este parque en los últimos ¿30 años? recuerdan con cariño.

El cariño está bien pero estaría mejor que renovaran un poquito los animales, que de tanto estar a la intemperie están un poco deslucidos, verbigracia estos cocodrilos a los que no les vendría mal una manita de agua con jabón. Cualquier tipo de jabón, no seamos exigentes:

Sus ojos gritan "¡Peligro!" pero también "lejía con detergente".
Esta atracción tiene muchas triquiñuelas para "asustar" a los incautos que se monten en las inocentes barquitas. Y es que (sentaos si estáis leyendo esto de pie) estos animales ¡se mueven! Parece cosa de magia, pero lo que hay debajo de esa capa de hojarasca no es un animal de verdad, sino una especie de robot junglesco creado con las últimas tecnologías de los años 70.


A King Kong no le vendría mal un zurcidito.
¿Ya estáis que no cabéis en vosotros mismos de asombro? ¡Pues hay más! En este recorrido "de ritmo excepcionalmente lento" como admiten en su página también hay efectos acústicos para que tu viaje sea una aventura 360. Aunque no hayas salido de la Casa de Campo de Madrid, te verás sumergido en una aventura por junglas de medio mundo, empezando por África.

Como les da el sol por la mañana se ve que se les está blanqueando la túnica.

Uno de los momentos cumbre del recorrido es cuando llegas a esta aldea africana en la que te reciben con unas danzas muy sospechosas. Sabemos que no nos espera nada bueno porque tienen máscaras con CALAVERAS. Y en el idioma universal del viajero que no tiene ni idea de la vida eso significa MUERTE ERTE ERTE erte...

Pero el personaje más carismático de este recorrido es este caballero:

El de abajo no, el que está colgando del techo.
Que nos recibe a voces mientras grita "Yo soy Federico, el tucán". Esto nos da una pista de lo viejuna que es la atracción porque si la hubieran creado hace poco se llamaría Simba ya sé que el tucán se llama Zazu o un nombre más épico como Jon Nieve de la Jungla.

Dicen las malas lenguas que Federico es solo una maniobra de distracción para COMERNOS. Pero yo no soy desconfiada. ¿Quién lo sería viendo esta apacible aldea en la que apenas se ven armas y escudos para defenderse de las visitas indeseadas o para conseguir un pedacito de chicha que añadirle al puchero?

Estos han tenido suerte porque les toca todo el día a la sombra.
Una vez pasada la civilización, volvemos al mundo animal, aunque por suerte los animales que nos encontramos no son nada agresivos, sino que son más bien juguetones como estos pícaros elefantes:

Por favor, un antimoho para el elefante bebé.
Y por supuesto los hiperrealistas hipopótamos:

Te montas aquí un rato y te ahorras la entrada del zoo.
Bajo estas líneas tenéis al sufridor que más simpatías despierta entre el público infantil porque le persigue un rinoceronte. Cuando venía en los 80 me da la sensación de que el rino tenía un trozo de pantalón en el cuerno o que se acercaba más a este hombrecillo pero no me hagáis caso porque mi memoria no es lo que era.

Que digo yo que tan mal no lo estará pasando porque tiene una sonrisa que parece Risi.
Yo haría una colecta para comprarle a este buen hombre unas alpargatas nuevas porque tiene pinta de que se le están gastando un poco de tanto trepar por el árbol (sí, amiguitos, este hombre trepa y el rinoceronte levanta la cabeza para pillarle). Lo que no sé es qué hace su compañero que está justo encima, que no le ayuda ni nada.

Pasado este punto viene LA BAJONA: unos cuantos templos poblados por monos que a mí no me dicen ni fu ni fa. Baja el nivel de animatrónicos hasta niveles inadmisibles para alguien que ha crecido con el desparrame de Cortylandia. Eso sí, en su web nos dicen que en estos templos los humanos "han realizado todo tipo de sacrificios". Si esto no es un hype en toda regla, yo ya no sé lo que es.

Por cierto, cerca del amigo del rinoceronte hay un Tarzán colgando de una liana, y aunque no se mueve sí que oímos su grito. Imagino que está quieto para que el rino no la emprenda con él. Evidentemente, no es tan carismático como Federico el tucán y no se merecía ni una sola foto.

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COMENTARIOS

3 han mejorado su vida sexual:

  1. Pues yo tengo cariño a esa atracción porque mi difunto padre logró colarse y aparecer entre la maleza mientras nosotros íbamos en la barca. Aún no sé cómo lo consiguió.

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    1. Qué rabia no habérselo preguntado :( La verdad es que es una atracción entrañable, pero podían cuidarla un poquito más :)

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  2. hay una de Disney del estilo que me encantaba, pero que al volver llevando conmigo al Sr. T tuve que pedirle perdón por las expectativas que había creado xD

    el tipo que guiaba nuestro barquito contaba chistes, era de pena! xD

    pero yo volvería, eh? xD

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