¿Qué hacer con los dientes de leche?



Ayer se le cayó a la heredera su primer diente de leche. Hay que ver cómo se pasa la vida y cómo se viene la muerte tan callando. Que ayer estaba cambiando pañales como si me fuera la vida en ello y hoy estoy llamando al Ratoncito.

La heredera llegó del cole con esta nota en la agenda y el diente escayolado pegado a ella. Estuve media hora intentando despegarlo sin destrozar el cuaderno y por un momento sopesé poner la agenda entera debajo de la almohada pero eso solo habría aplazado mi problema ya que el Ratoncito no es más hábil que yo con las manos. Cuando por fin logré hacerme con él lo guardamos en una cajita que tenemos para estos menesteres y esperamos pacientemente a que el roedor favorito de los niños hiciera su aparición.

Conforme iba avanzando la noche me vino una duda: ¿qué hacen los padres de hoy en día con los dientes de leche? Porque yo nací en los ochenta y entonces los niños dábamos un poquito igual, vivíamos la vida locamente, sin sillitas de coche, merendando Phoskitos que llevaban incrustado un muñeco que te podías tragar y haciendo un montón de cosas que matarían a un millennial en cinco segundos.

Se me ocurrió preguntar en Twitter y las motivaciones en uno u otro sentido fueron de lo más variadas, desde la que los tira en pos de tener una casa acorde con los mandamientos de Marie Kondo, pasando por distintas soluciones de cajas hasta la madre que guarda los dientes en un joyero (imagino que para hacerse un collar a lo Jesús Calleja).

Os prometo que en mi mente este señor tenía un collar de dientes pero resulta que no.
En la encuesta que he hecho entre mis seguidoras había mayoría de madres que los guardaban amorosamente para el futuro, pero al final me ha vencido el minimalismo y he optado por dejar que el diente siga el ciclo sin fin. Además me ha venido a la mente una amiga que en 6º de EGB trajo a clase una cajita con todos los dientes que se le habían caído hasta el momento (que si no me equivoco debían de ser todos a esas alturas de la vida) y ya empezaban a desmenuzarse aumentando el grado de asquete de todo el invento.

Otras madres los guardan en cajas como estas. ¡Hazte con todos!
Encima me he visualizado a mí misma cuando acabe la mudanza dentaria de los dos, dándoles una cajita a cada uno en 2028 y mirándome con perplejidad (cosa que sucede más veces de las que desearía) mientras intentan deshacerse de la reliquia a mis espaldas. Hija mía, si lees esto: yo te quiero igual pero los dientes deben volver a la tierra de donde surgieron y alimentar a las plantas y convertirse de nuevo en leche para regresar convertidos en dientes (?).

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COMENTARIOS

2 han mejorado su vida sexual:

  1. TOTALMENTE DE ACUERDO!

    mi abuela tenía los dientes de hijos y nietos mezclados y ya no sabía cuál era de quién... un asquito xD pero te diré algo aún peor... mi otra abuela me regaló un colgante que era un diente mío engarzado en plata.

    YA NO LO TENGO Y MENOS MAL.

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    Respuestas
    1. Me da pampurria solo de pensarlo. Ay.

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