Por qué odio a los detectores de movimiento

Hoy os traigo un post de #bajitosdignidad porque he empezado una cruzada contra unos aparatejos del infierno que cada vez existen en más lugares: los detectores de movimiento. Un detector de movimiento tiene más o menos esta forma:

Míralo con su movida blanquita, que parece que te sonríe.
No te dejes engañar.
No es que me haya metido a ladrona (¿el femenino de caco es caca? Es para una amiga), sino que hay uno de estos casi en cada espacio público allá donde voy. Las luces del descansillo de mi madre se encienden con un detector de movimiento. También te detectan en algunos baños públicos y luego están mis favoritos, los que hay sobre las puertas correderas contra las que me estampo sin remedio un par de veces al mes para no perder las buenas costumbres.

Pues bien, os voy a decir mi opinión: los detectores de presencia son un tr*ño del tamaño de la Torre de Pisa. Cuando mides metro y medio es que no te ven. No existes. Es que ni se inmutan los tíos. Yo creo que deberían llamarlos detectores de gigantes y venderlos como tales.

Ya he perdido la cuenta de las veces que acabo bailando el YMCA para que se abra una puerta o mientras estoy haciendo aguas menores en un servicio público de esos que provocan tifus solo con mirarlos. ¿Os hacéis una idea?

No encuentro el papel higiénico, YMCA...
Y no me refiero solo a la luz. ¿Qué me decís de esos inodoros que también tienen que presentir tu ausencia para que se descargue la cisterna? Yo no sé qué hacéis vosotros. Yo en estos casos me decanto por bailar la Macarena a ver si en un saltito le da a la cosa por arrancar, porque me da pampurria huir del retrete sin que hayan desaparecido mis aguas menores.

No quiero terminar sin mencionar los detectores que llevan los grifos. No hablaré de si el agua sale muy fría o muy caliente porque eso da para un post aparte, pero seguro que no soy la única que pone las manos debajo del grifo y empieza a frotárselas como una mosca a ver si aparece el líquido elemento.

¿Tan difícil es crear algo que detecte a personas pizpiretas que midan menos de 1.50? Por favor, decidme que no estoy sola en esta cruzada.


Imagen vía Leroy Merlin.

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COMENTARIOS

8 han mejorado su vida sexual:

  1. jajajaja, pues la verdad que alguna vez me ha pasado pero no pensé que era por la altura!!!

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  2. Siento decirte que yo mido 185 y tengo exactamente el mismo problema!!!
    Me han tenido que llegar a abrir desde dentro, porque la puerta de la panadería no se me abre.
    Y lo grifos? Y los secadores de manos???

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  3. La respuesta a tu pregunta final es no, pero hay mucho ingeniero de palillo en la boca, que empiezan y acaban todas las frases con la palabra jefe, suelto.

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  4. Jajajaja. Nunca me había planteado la situación. Ay... Patch, generalizar está muy feo. Tu cruzada es contra los detectores de presencia por infrarrojos. Deberías plantearte comenzar una campaña mundial a favor de los sensores de presencia por microondas/radiofruencia. Son más nuevos, efectivos y #smallsizefriendly. Investiga y lidera el cambio :-p ¡Besos!

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  5. jajaja! algunos baños tienen doble combo: se te apaga la luz automaticamente, pero se prende en el momento en que huyes al ver que no puedes pasar el agua xDDD

    pero lo del baile me da mucha risa xD

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  6. Madreee, el momento baño es horror...y lo de las puertas automáticas también. Pero eso se debería solucionar diciendo a los instaladores que pongan esa sonrisa blanca mirando un poco más abajo jejejeje...

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  7. Jajaja totalmente de acuerdo. Me pasa lo mismo con 1,60. Ahora cada vez que me toque hacer el YMCA con un detector me acordaré de esto y me dará un poco la risa en vez de ponerme a jurar en arameo XD

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  8. A mí me pasan todas estas, y luego está otra para la cual no tengo explicación: las escaleras del metro. Cuando están "en reposo" porque no hay nadie montado funcionan muy despacio, y en cuanto alguien sube se ponen a velocidad normal. Pues bien, a mí no me identifican!!! Y no será por peso, porque no es que esté precisamente delgada! Así que o entro a la escalera marcando un zapateao, o tengo que ver cómo me adelantan los que suben por las escaleras no-automáticas...

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