Mi astrágalo y yo: una historia de amor

Hoy hace dos años de mi caída. Si no queréis leer el post donde explico cómo comenzó #mividaenmuletas os hago un resumen rápido: tengo una lesión osteocondral en el cuello astragalino y encima se me ha necrosado un poquito (esto es, se me ha muerto la parte de arriba del hueso y he mandado el cartílago a Saturno y no piensa volver) por lo que me han dicho que nunca se curará del todo y que tendré que acostumbrarme a convivir con el dolor.

Como tardaron un par de meses en diagnosticarme correctamente, digamos que perdí la ocasión de las terapias tempranas así que me pasé un año en muletas y 9 meses de rehabilitación diaria. A partir de ahí me dijeron que podían operarme, pero no sabían cuántas veces, y tampoco sabían si quedaría bien del todo. Lo que sí sabían era que, en cualquier caso, me esperaba otro año más en muletas si empezaba ese proceso. La alternativa que me dieron fue ejercitar los músculos de las piernas para que el tobillo no cargara con todo el peso y que perdiera algunos kilos*.

Esta es mi cara de felicidad cuando vuelvo del gimnasio con el deber deportista cumplido

Cuando dejé de ir a rehabilitación hace un año me apunté al gimnasio. Ahora voy al menos tres veces por semana y hago bicicleta estática y elíptica. A veces nado o hago aquagym pero son los menos días. Con esto he logrado coger fondo y resistencia, y desviar parte del peso de mi tobillo a los músculos de los muslos (creo).

Además me apunté a Entulínea y llevo perdidos 13 kg en un año. Sé que no es muchísimo dado el tiempo que llevo en ello pero os aseguro que cada día es un triunfo y aún no me he rendido.

Esto es lo que he logrado en un año:
pasar de no poder dar un paseo sin muletas a recorrerme Japón
Sé que mi pie no volverá a ser como antes, y de hecho he perdido movilidad hacia arriba. Sé que tendré que seguir mucho tiempo con las cojeras y los dolores cuando cambia el tiempo o cuando se me enfría la articulación pero sigo peleando cada día para poder disfrutar de cosas tan tontas como un paseo largo o poder estar de pie en el parque mientras juegan mis hijos, cosas que hace un año no podía ni imaginar.

Tengo buen ánimo aunque a veces me flaquean las fuerzas. Ya sabéis, nadie puede estar poniendo cara de valiente 365 días al año pero mi entorno me apoya y voy sacando tiempo de donde puedo para seguir cuidándome. El premio no es pequeño, ¿no os parece?
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* entre medias me dijeron que en las resonancias salía muy iluminada la articulación y que podía ser cáncer. Luego se dieron cuenta que una de las terapias de rehabilitación también hacía ese efecto y que no era cáncer. Os juro que me dio un microinfarto.

La foto de las muletas es de Violeta Rodríguez y el resto mías :)

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COMENTARIOS

7 han mejorado su vida sexual:

  1. Ánimo bonita, hay días buenos y otros un poco menos buenos, pero tienes fuerza y estás tomando un camino muy bueno. Un besazo!

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  2. Desde luego que no puedes estar con buen ánimo los 365 días, pero los días de bajona, te dan fuerza para subir más arriba al día siguiente.

    Eres un ejemplo de superación.

    Y vaya susto te debiste de dar cuando te dijeron eso del cáncer, madre mía. Menos mal que se quedó en anécdota.

    Besos mil.

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  3. ¡Has logrado mucho y más que vas a lograr!

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  4. al fin puedo venir a comentar... no he podido pasar antes porque tenía a un doctor diciéndome que me iba a operar la semana que viene y a otro diciendo que tenía que esperar seis meses a que el nervio se recuperara solo!

    he optado por la segunda opción, pero no creas que porque creo que eso sucederá, sino porque tengo otra operación en enero que impica un descanso de 6 semanas y si me opero de esto ahora no podré hacer rehabilitación... qué dura es la vida del lisiado xD

    y ahora me voy que me han dicho que mañana cambio de férula, yo que ya le había cogido cariño a esta xD

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  5. maja, eres un campeona y llevas toda la razón, yo que he sido (y sigo siendo un poco) lisiada sé que cada milímetro es un triunfo y que cuesta mucho trabajo así que ¡felicidades!
    un microinfarto, a mí me hubiera dado un infartísimo...

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