La heredera y la alergia a los tomates

Lo reconozco. Soy una madre primeriza de esas que ponen a caer de un burro en los parques un poco despistada. Desde el verano veníamos viendo a la heredera que cada vez que comía tomate se le ponía todo el entorno de la boca rojo en plan irritado pero la tía seguía comiéndolo mientras decía con delectación "ñaaaaaam, ñaaaaaaaam". Como no hacía gesto de que le doliera o le picara pues no le dimos más importancia.

Hasta la semana pasada que la llevamos al veterinario pediatra para otros menesteres y se lo mencionamos a la médico así de pasada:

Doctora Juguetes: Muy bien, tenéis una hija muy lozana, ¿tenéis alguna duda más, pequeños padres primerizos?

Patchboy ejerciendo de padre responsable: El caso es que sí, que cuando come tomate la niña se le pone alrededor de la boca rojo. Pero yo creo que no es nada.

DJ: ¿Y si es una alergia?

PEDPR: ¿De esas que te diagnostican SUPERPINCHÁNDOTE en el brazo? No creo. Es muy poco rojo. De hecho ahora que lo pienso casi no se le nota. Y sigue comiendo tomate tan feliz.

DJ: Pero tenéis que ir al alergólogo a comprobarlo.

PEDPR: Por un tomatillo de nada... no le damos tomate nunca más y jamás lo sospechará, es pequeña y aún no le ha cogido verdadero cariño a las hortalizas.

DJ: Aquí tenéis la cita para el alergólogo Y COMO ME ENTERE QUE NO VAIS ME CHIVO A LOS SERVICIOS SOCIALES.

¿Cómo puede ser malo un alimento con esta cara?
Con nuestro volante en ristre nos personamos la semana siguiente en el alergólogo mientras dedicábamos pensamientos de odio a la Doctora Juguetes. La heredera, que desconfía por sistema de todos los médicos, no tardó en montar el numerito del bebé ensordecedor.

Alergólogo que no sabía lo que le esperaba: Para este truco necesitaré un tomate. ¿Habéis traído un tomate?
PEDPR: Huy sí, lo traigo en la mochila junto con el compás de pizarra. No, espera que bajo a la cafetería a por él.

Tomate en ristre, procedimos a ver cuál era el tratamiento que le iban a dar a la bambina que, a esas alturas, había evolucionado del modo Demian al modo Demonio de Tasmania. El médico, cargado de paciencia, le hizo dos pinchazos en el brazo: el de control y uno con un reactivo

Bebé debatiéndose entre una madre desnaturalizada y un doctor chiflado
y un poco más abajo le puso un trozo de tomate con un esparadrapo.

Sí, amiguitos, el mundo de la ciencia a veces es más rudimentario de lo que pensáis. La buena noticia es que la heredera no tiene alergia al tomate, solo la piel muy sensible. La mala noticia es que cada vez que le preguntamos dónde le pusieron el tomate, se señala el brazo y viene corriendo a mis brazos en busca de los besitos del "cura, sana, culito de rana".

Imágenes vía Imágenes para pintar y MSN Mujer.

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COMENTARIOS

6 han mejorado su vida sexual:

  1. En serio le ataron un tomate al brazo???? Me descojono con tus pensamientos paralelos... Mira que eres buena, lindura!

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  2. ya sabes, no uses tomate orlando de body milk .

    No en serio, menos mal, las pizzas biancas son un asquete

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  3. eso es ciencia y lo demas tonterias :D A mi me hicieron mil pruebas de alergias cuando era peque y son el horror, no me extraña que aun diga cura cura. Cada vez que me mencionan prueba de alergia ahora me salen sarpullidos, a eso si que soy alergica sin duda. Me alegro que no haya sido nada! Que el tomate es un placer. Un beso

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  4. mira si no tiene alguna alergia cruzada, a mí se me pone roja la boca cuando como alguna fruta de la familia de las rosáceas (manzana, melocotón, etc.) cuando hay en el aire polen de OTRAS plantas, como el abedul ¬¬U

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  5. pues menos mal porque anda que no hay cosas que llevan tomate y salsa de tomate. no me imagino una infancia sin macarrones o espaguetis :D

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  6. Menos mal que era un tomate. Imagina que le da alergia la cebolla. Qué pestazo de bebé!

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