La mercromina, recuerdos indelebles de infancia

Yo no era una niña inquieta de pequeña. Vaya, me gustaban los columpios aunque nunca usé esos que eran como una C tumbada y saltaba a la comba, a la goma... lo mismo que todo el mundo.

Pese a que era de las más calmadas, muchas veces acababa en el suelo por mi mala cabeza y claro, me desollaba las rodillas. En mi casa éramos de los que usábamos Mercromina, ese líquido rojo fluorescente que se quedaba en tu piel durante semanas, por mucho que la herida ya se hubiera cicatrizado.

Los que se pelean se desean
Si os interesa, la venden en Todocolección por 20 euros
¿Qué tendrá esa Mercromina que manchaba para siempre la ropa? Además con un color rojo chillón. Ni siquiera rojo-sangre que pudieras lucir como un trofeo. No. La Mercromina te dejaba una mancha que parecía que te habías pintado las rodillas con un rotulador rosa.

Ahora que soy madre me doy cuenta de que debía de ser un infierno sacar ese líquido rojo de la ropa y de ahí el éxito de su sustituta natural, la Cristalmina. Eso sí, ahora ha sido sustituida para siempre por el Betadine que te deja un color amarillento de lo más glamuroso. ¿Vosotros qué os echáis en las heridas?

Para el que quiera profundizar: ¿Qué fue de la Mercromina? en El Mundo.

Share this:

,

COMENTARIOS

2 han mejorado su vida sexual:

  1. pues el betadine pero yo sigo siendo fan de la mercromina, si la hubiera me echaría mejor ésa, con su color rojo chillón y demás incovenientes

    ResponderEliminar
  2. A mí me encantaba la mercromina ¡hihi! Aunque también era muy prudente llevar las rodillas peladas en verano era inevitable

    El betadine ahora lo compro pero siempre se me caduca y me da mucha rabia... Igual cuando tenga niños le sacaré más partido .P

    un beso,

    ResponderEliminar

Comentar mejorará tu vida sexual.