El día que nació la heredera

No huyáis, porque no quiero hacer un relato médico ginecológico porque ya hay en Internet un montón de páginas que te explican cómo son los partos, cómo saber si estás de parto e incluso vídeos (que no os recomiendo a no ser que estéis súper interesados en la reproducción o estéis tan embarazados que ya no podáis dar marcha atrás). No. Este es un relato por las risas para que la heredera lo lea llegado el momento y conozca cómo fue aquella madrugada absurda del 10 de marzo de 2012.

El caso es que aquella noche, como todas las noches del último mes, pensé que sería mi última noche de embarazo porque estaba hasta el gorro del bombo deseando conocer a la heredera. Rompí aguas a eso de las dos de la mañana en la cama, y después de ducharme y coger la bolsa maldita, salimos pitando. Bueno, quien dice pitando dice sentada en una toalla porque las aguas no es que se rompan y ya, sino que siguen saliendo malvadamente durante un tiempo más o menos entre muchas horas y una eternidad.

Llegamos a urgencias de maternidad donde ya me conocían porque había ido tres veces con falsas alarmas y me pusieron dos correas para monitorizar a la heredera y mis contracciones. Yo estaba tal que así:

Así atan a las embarazadas, para que no puedan huir con las contracciones.
Imagen vía Diario Información
Cuando me confirmaron que, con la bolsa rota ya no contaba como falsa alarma y que de ahí saldría con heredera y triunfante. Yo me las deseaba felices.

Mientras la enfermera ataba a otra embarazada, que venía acompañada por su abuela madre que por la edad había hecho la comunión con Sara Montiel, la enfermera me dijo que me tenían que poner una vía porque se la ponían a todo el mundo. Se acercó a mí, le ofrecí mi mano y apenas había comenzado a decir "huy si no te encuentro la vena, espera que te pincho más arriba" cuando sonó un gran PONK.

Más o menos este es el aspecto que presentaba Patchboy cuando le miramos.
Resulta que, sin ni siquiera mirar a la sangre, sin dolores de parto, Patchboy se había desmayado todo lo largo que era y había caído al suelo. La enfermera sola no podía levantarle, y ni la otra embarazada ni yo podíamos ayudarla porque estábamos atadísimas (y de parto, claro). La acompañante de la otra, que era Matusalén, se ofreció a buscar a otras enfermeras que llegaron y se extrañaron al ver que la desmayada no era una madre sino un padre.

Pusieron a Patchboy con las piernas en alto y le dieron un sobrecito de azúcar para que se repusiera y pronto recuperó el color en sus mofletes. Y 20 horas después nació la heredera, pero esa es otra historia que será contada en otra ocasión.


Share this:

,

COMENTARIOS

12 han mejorado su vida sexual:

  1. Respuestas
    1. Le salió chichón, y todo. Yo creo que para la próxima lo envuelvo en plástico de burbujas...

      Eliminar
  2. jajajajajajaaaaaaaa me mondo, ésta es la típica anécdota que un hombre nunca quiere que se le recuerde. pobrecillo! jajajaja
    mira que también es mala suerte que os tocará matusalén de ayudanta y que tuvieran que movilizar al personal jjajajaaaaa
    es una historia genial XD

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La verdad es que Patchboy lo lleva bien, él mismo cuenta sus análisis de sangre en desmayos :) Además le pedí permiso. Un besete, guapa!

      Eliminar
  3. jajajaja, como le entiendo. Yo tengo pánico a las agujas y casi lo que peor lleve del embarazo fueron todos los análisis de sangre, pinchazos y demás. Ahora imagino que se lo recordareis per secula seculorum, jajajaja. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se lo recordaremos y dejo testimonio en el blog para que lo lea la heredera de mayor, claro :)

      Besos!

      Eliminar
  4. jajajajaja pobrete yo lo entiendo perfectamente es ver una aguja y rara es la vez que no me desmayo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya te digo! Este no tuvo ni que verla, le dio el vahído solo de imaginarla

      Eliminar
  5. ¡Qué puedo decir! Yo me fiaba tan poco de mi marido que preferí parir sola precisamente para evitar este tipo de cosas. Por eso y porque soy una siesa jajajajaja ;) Qué bueno!

    Me has dejado muerta matá con lo de 20 horas más tarde!!! Dios del amor hermoso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaj la verdad es que yo tenía confianza en él hasta que se desmayó y me dijeron que buscara a otra persona para pasar al paritorio. Lo de las veinte horas tuvo su miga, y encima al final me tocó cesárea :(

      Eliminar
  6. Jajajaj, pobre papi... No estaba preparado para la que le iba a caer...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajaja, y menos mal que no estuvo en el parto, ¿te imaginas el numerito?

      Eliminar

Comentar mejorará tu vida sexual.