Adele Bloch-Bauer: así viven las musas

Estaba yo leyendo un reportaje en El País (de esos que rozan el publirreportaje, ¿para qué voy a negarlo?) cuando me he topado con un personajillo bastante singular de esos que aparecen de vez en cuando en la historia y cuya vida daría para una novela (no sé si existe, pero alguien debería ponerse a escribirla). Estoy hablando de Adele Bloch-Bauer, una de las musas de Klimt y a la que se ha llamado "La Gioconda del siglo XX". Casi na.

Adele tiene el honor de ser la única modelo que fue pintada dos veces por el autor, puede que debido a que fueron amantes durante una década en la Viena anterior a la II Guerra Mundial. Precisamente quien encargó el retrato que ilustra este post fue el marido de Adele, Ferdinand, que fue banquero e industrial pero que se arruinó al huir a Suiza escapando del régimen de Hitler que confiscó todas sus posesiones, incluyendo seis cuadros de Klimt.

Del cuadro hablaré más adelante, pero volvamos a la modelo. Adele Bauer nació en Viena en 1881, por lo que cuando Klimt empezó el retrato (1903) sólo tenía 22 años. Su padre era un importante banquero judío y procuró casarla con otro magnate de la misma religión, Ferdinand Bloch, 16 años mayor que ella.

Adele Bloch-Bauer en su casa
Adele convirtió su casa de Viena en un centro donde protegía a los artistas de principios de siglo, como el músico Gustav Mahler y su esposa, Alma Mahler, el dramaturgo Arthur Schnitzler, el escritor Stefan Zweig, el también músico Richard Strauss, el arquitecto Otto Wagner y el propio Klimt. De hecho en esas fechas se forjó el rumor de que mantenía una relación secreta con el pintor y hay quien dice que, además de los dos retratos oficiales, había algo de Adele en otros cuadros del artista. La mujer murió el 24 de enero de 1925 y, acorde con su ideología socialista, cedió parte de su dinero a asociaciones afines y en su testamento estableció que sus cuadros pasaran a la Galería de Arte de Austria, pero su marido no siguió lo que ella había pedido, por lo que dejó su legado a sus sobrinos.

En el primer cuadro que le pintó Klimt (al menos en el primero oficial, porque hay quien dice que también posó para la primera Judit), vemos a una Adele rodeada de oro, apoyada en un sofá dorado con una túnica del mismo color y de hecho lo único que hay pintado al óleo es su cara y sus manos. Este cuadro, que quedó en posesión del Gobierno austriaco, fue solicitado por los sobrinos del matrimonio Bloch-Bauer y después de varios litigios, se les fue devuelto cumpliendo con lo que había establecido Ferdinand. La cosa es que la heredera, María Altman, después de recuperar el cuadro, lo vendió a la familia de Estée Lauder por 135 millones de dólares en 2006, siendo en aquel momento el cuadro por el que se había pagado jamás tanto dinero.

Dicen los que la conocieron que Adele fue una mujer inquieta, ávida de conocer lenguas y culturas nuevas y que eso fue lo que la motivó a rodearse de artistas. Por lo visto con su marido nunca le fueron bien las cosas y de hecho murió sin descendencia (creo que esto es más cotilleo que otra cosa, todo sea dicho).

A mí los cuadros de Klimt me fascinan pero me he topado con un problema: desde que escribo en Decoesfera, tres personas han puesto cuadros de este autor en su casa pero siempre me preguntan lo mismo: ¿Con qué combina un cuadro de Klimt? La verdad es que no tengo ni la más remota idea...

Mis fuentes han sido la Wikipedia, El Mundo, Artelista y Artehistoria. La foto de Adele la he encontrado en El Pintor de Hierro.

A todo esto, aún no he visto ningún cuadro de Klimt en directo, asepto donasiones para ir a Viena :D

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COMENTARIOS

4 han mejorado su vida sexual:

  1. Donaciones no pero cuando tenga otra vez dinero, si quieres alguien que sirva de intérprete para que no pidas un Schnauzer con tu Wienerschnitzel, me lo cuentas.

    ¿Con qué combina un cuadro de Klimt? Si es auténtico, con una buena caja fuerte.:P

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  2. Klimt es uno de mis cinco pintores favoritos (no sé cuál es el tercero; los otros son - predictible, I Know - Van Gogh, el Goya mas oscuro y Pieter Brueghel) y si encima la tipa se apellida Bauer, como el prota de "24"... pues ya me ha ganao!!!

    Yo sí vi cuadros de Klimt en directo. Entre lo impresionante de sus trazos y sus tamaños "face to face" y otros buenos recuerdos personales asociados a aquella exposición, te aseguro que fue una de las mejores experiencias pitóricas de mi vida. Ni Picasso, ni Velázquez, ni la madre que los parió.

    Creo que las pinturas negras de Goya son lo único capaz de competir dignamente con aquéllo.

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  3. @Illu gracias por el ofrecimiento, os voy contando aunque de momento no tengo viajes fuera de España previstos.

    @Juanjo Yo no soy muy de las pinturas negras de Goya (aunque me fascina el hecho de que debajo del Saturno haya un señor bailando la jota). Los pintores que más gracia me hacen son Seurat y Filipo Lippi :) me puedo pasar horas mirando un solo cuadro... (Klimt también es moón!)

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  4. A mi el cuadro que más me gusta de Klimt es "El Beso". Es curioso como algunos de tus mejores recuerdos quedan ligados a obras artísticas :-)
    Un saludo y enhorabuena por el blog.

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