Las máquinas que inventó el terrorista de Speed aplicadas a la quema de calorías

Sigo con la historia de ayer. Recién salida de la clase de urban bike, me di cuenta de que no me podía dar por vencida. Tenía que luchar, tenía que demostrar al mundo que ser pequeña no significa no poder hacer lo que hace el resto de la gente (a no ser que estés en el transporte público y se te ocurra agarrarte de la barra superior de los autobuses). Así que me dirigí a una de las pocas máquinas que había libres y que sabía utilizar (chicos, no sé usar las máquinas de pesas, pero da igual porque seguro que me dislocan un hombro y luego iba a ser peor..).

Me aproximo a la máquina en cuestión para hacer su análisis morfosintáctico. En primer lugar, veo que tiene pedales, ergo sirve para pedalear. Observo con desconfianza las bridas de los susodichos pedales. A continuación miro el asiento que es silliforme y nada de sillínforme. Toda mi anatomía privada lo agradece (de hecho, un día después, lo sigue agradeciendo). A los lados del asiento silliforme observo dos manillares, pero a la altura de lo que viene siendo el culo. Los manillares son metálicos. Respiro aliviada cuando veo que tiene también manillar por delante, para no tener que apoyarme con las dos manos a los lados cuan Huckelberry en el río Mississippi.

Rápidamente, una breve prueba de ensayo-error me conduce a descubrir el funcionamiento de la máquina infernal que además comete la indiscreción de preguntarme cuántos kilos peso (que, como todo el mundo sabe, es un secreto mundial). Me dice que marque cuánto tiempo quiero estar y el tipo de ejercicio. Como soy una mujer emancipada, finjo que soy un tío y no le pregunto al monitor y me aplico el ejercicio que me sale del moño. Cinco minutos después estoy sin resuello e intento bajarme de la moto. Como el aparato infernal tiene bridas en los pedales, me cuesta, y cuando voy a bajarme, oigo un piiiiii que me obliga a volver cuan si fuera sobre el autobús de Speed.


¿Has probado a encenderlo y apagarloooooooooooooo?


No, esta historia no termina con un Keanu subiéndose a mi machine. Al final hice la tabla de 20 minutos de ese ejercicio y seguí mi camino después de comprobar que los manillares sotogluteales daban pequeñas descargas eléctricas para medir el pulso... pero eso es otra historia que será contada en otra ocasión.

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COMENTARIOS

4 han mejorado su vida sexual:

  1. ¿Cómo puedes ser tan incauta a la par que cándida?

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  2. No sé, me sale así solo... hay gente que sólo queda conmigo porque supone que me están pasando todo el día cosas de estas, cosa que es totalmente incierta, también hago cosas normales.

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  3. Esas máquinas suelen tener dos modos: uno en el que haces un programa (que es el que parece que pusiste) y otro en que simplemente te pones a pedalear a tu ritmo y aumentas o bajas la intensidad como te interese o como te lo permita el cuerpo.

    Yo te aconsejo que hagas bici y natación durante unas 6 semanas a un ritmo moderado y luego ya empieces a ponerte en plan Yoni con máquinas y en plan flipado de mierda corresansilvestres.

    Un consejo: bebe mucha agua (unos 3 litros y medio al día). Es barata, es sencilla de conseguir y es la mejor aliada para el ejercicio. Si no estás bien hidratada, lo pasarás mal (o peor), harás menos ejercicio y este será menos eficaz.

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  4. Otras recomendaciones: reduce el transporte no pedestre al mínimo y más aún. Puede que tengas que levantarte antes o llegar más tarde a casa pero ayuda. En las escaleras mecánicas, trepa cual cabra al ritmo del tecladillo de Camela, y, en general, cualquier esfuerzo será algo que paguen tus grasas hasta entrar en vereda.

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