El mundo es demasiado grande

Ir al gimnasio es más fácil que lo que parece, lo difícil es hacer deporte cuando estás allí. Por ejemplo, yo ayer me dirigí toda feliz a la sala de urban bike (nombre yenil donde los haya) con mi cestita y mis trencitas, encantada de conocerme y con intenciones de comerme el mundo. La sala de urban bike de mi gimnasio tiene luz verde y sólo después de pensarlo detenidamente me di cuenta de que formaba parte de un plan maligno, porque todo el mundo sabe que con luz verde se te ve la cara menos roja. Identifico la bici que quiero utilizar. Me subo a ella (bueno, subir no representa gráficamente lo que hice, más bien trepé cuan koala). No me llegan los pies a los pedales (del suelo ni hablamos). Me bajo, regulo toda la bici hasta hacerla compacta y coquetuela acorde con mi tamaño. Vuelvo a trepar hasta lo alto de la bici, me ajusto los pies a las bridas para que no se me vaya lejos el aparato con un meneo.

¿Dónde estará la patchicleta cuando la necesito?

Viene la monitora modelo Yeni con mechas, comienza la clase. Lo primero que hacemos es estirar los brazos y de lo primero que me doy cuenta es que si no me agarro al manillar, me destrozo con el sillín de la bici. Lo intento acercándome más a la parte de delante, infructuosamente, porque me sigo haciendo daño en salva sea la parte. BiciYeni se levanta, viene a por mí, me dice que por qué estoy haciendo cosas raras. Le explico que soy muy pequeña y que no me llegan los pies a los pedales (dame un cascarón y comenzaré a decir que el mundo es injusto). BiciYeni corrobora mi pequeñez. BiciYeni me dice que lo intente un poco más pero que no es cuestión que me destroce para siempre por intentar practicar el urban bike.

Diez minutos más tarde estoy fuera de la clase, con una gran F de fracaso. Pero eso no fue todo, seguí intentando utilizar máquinas demasiado grandes para mí, pero eso os lo cuento otro día.

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COMENTARIOS

8 han mejorado su vida sexual:

  1. Seguro que ese gimnasio tiene rampas para minusválidos... ¡Cuanta injusticia!

    CAMPAÑA PARA UN MUNDO ADAPTADO A PATCHES (queremos una Patch todavía más sexy y más fibrosa y una bici no nos lo va a impedir)

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  2. Patch: piscina, piscina y piscina. El gimnasio acabas en plan hombre triángulo.

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  3. Bueno mujer podria ser peor, yo me caí de una bicicleta estática (más bien "con" la bicicleta estática) mientras trataba de sprintar y mi hermano tuvo la consideración de carcajearse de mi durante media hora.

    Con lo sano que es salir a la calle a correr ¿quien inventaría lo de correr o pedalear en interiores?

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  4. Los sillines son instrumentos de tortura. Yo no se como se lo montan los tios, que llevan mas "equipaje".

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  5. Altea, ¿sabes lo que es la prostatitis? Los ciclistas la tienen casi todos y, además, prematura.

    Lo de correr desgasta las rodillas, como puede certificar Hyrule. El Karate desgasta las articulaciones en general, como puedo atestiguar yo. EN general, todos los deportes acaban generando deformaciones del movimiento y pequeñas patologías particulares.

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  6. Ya te dije que lo del gimnasio no era una buena idea...

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  7. Es una buena idea, ya verás cuando esté toa buena y no me canse subiendo las escaleras...

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  8. ¡Mirad, Illu acaba de darme una excusa nueva para no hacer deporte! Ya os contaré la cara que ponga mi madre cuando se la suelte...

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