Haciendo experimentos con la hipnosis

Las habéis visto en películas, en series, incluso (los más afortunados) hayáis leído sobre ellas, pero ¿quién de todos se ha aventurado a escuchar una? Me estoy refiriendo a las cintas de hipnosis que pueblan el imaginario colectivo de todos los que nos hemos criado con la caja tonta.

Pues hoy, como colofón a las vacaciones me he atrevido yo con una para ver a qué venía tanto jaleo. Os pongo en situación para que veáis en qué ha consistido el experimento.

Estaba yo revisando el Reader cuando me he topado con la descripción de la casa de un hombrecillo que respondía al nombre de Paul McKenna. Evidentemente, he tardado cero coma en irme a la Wikipedia (origen y solución de los problemas de documentación de la Humanidad) para ver por qué su casa era digna de ser reseñada (ya sabéis que me pluriempleo en decoración). Este pollo es un señor que se gana la vida como gurú new age e hipnotizador a tiempo completo (vamos, como Jodorowsky pero en britanito) y se ha hecho riquérrimo a base de libros de "cambia tu vida en siete pasos", "adelgaza pedazo de fofo" y "duérmete, adulto, duérmete ya".

Como todo el mundo sabe, los ingleses adoran los libros en formato audio (siiiií, audiolibros, eso que en España no termina de arrancar más que en ciertos colectivos), así que me he decidido a descargar una de sus entregas (en este caso, "el poder de tu mente o nosequé") y a escuchármela. Para ello, he creado la atmósfera idónea (a oscuras, calentita, cómoda) y me he dispuesto a escuchar.

hipnosapo
He aprendido que no es buena idea ser hipnotizada en un idioma que no sea el mío propio, porque al final tiene más pinta de estar haciendo un listening que un ejercicio de relajación; he aprendido que con los pies fríos es más chungo relajarse. El misterio de la cinta está en que, como decía el McKenna, hay cosas que no escuchas, porque te está hablando él mismo por los dos canales de audio. No es que te meta cosas subliminales en plan fotos de colas, no, lo que pasa es que se supone que te manda el mensaje "reforzado" a base de metértelo por los dos oídos a tiempos (y con expresiones) distintos.

He ahí el secreto: usar los dos canales de audio, hablar despacito y arrastrando las sílabas finales (un rollito a lo Ángel Álvarez, para los que os acordéis) y por supuesto, poner música lenta y relajante. Para el que se atreva, Internet está lleno de ejemplos, así que vosotros mismos; yo en un mes o así os cuento si al final he sido hipnotizada o simplemente he perdido 25 minutos de mi vida.

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COMENTARIOS

5 han mejorado su vida sexual:

  1. Ufff... yo paso. Siempre me ha dado muy mal rollito esto...

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  2. sprungli8/1/08 9:07

    ...a oscuras, calentita, cómoda...
    Esto llama a orgia de patchigroupies!!

    La sugestion funciona, hay que encontrar el momento en el que la psique baja sus defensas y es mas vulnerable a que le introduzcan información.
    Mírese usted esto
    http://www.youtube.com/watch?v=f-TURhK90_8

    y despues su explicacion
    http://www.youtube.com/watch?v=ybmOlQRuaYM&feature=related

    Va mas de PNL, Programacion Neuro Lingüística, pero es el mismo concepto.

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  3. Los trucos de hablar despacio, fijar la mirada, y utilizar ciertos tonos funcionan de siempre. Acuérdate de Hal9000, por ejemplo, que se vuelve más ominoso por ese aplomo en la voz.

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  4. Aaaaaaah! Por eso me duermo cada vez que intento ver esa peli...

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  5. Nada que añadir, excepto que LOS AUDIOLIBROS NO SON LIBROS. Puto mundo. Por una vez, España es sensata mientras el mundo es tonto. Luego, cuando el resto del planeta descubra que son una estupidez, nosotros los recuperaremos y serán lo más de lo más. Dolor de tierra mía.

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