How to do: librarse de los obreros piropeadores

Los hay muy preparados para la acción...

Hoy os invito a disfrutar de un manual muy solicitado por los patchifans, a saber, “el innombrable manual de cómo evitar que los obreros te digan ordinareces en las obras”. He aquí algunas soluciones de la propia cosecha que espero que a vosotros (piropos también para los chicos ya!) os sirvan:

- Ser Shrek y ahuyentar a los moscones (esta no tiene solución, a no ser que dejes de lavarte el pelo durante quinientos años y seas capaz de compaginarlo con una ausencia total de vida social).

- Poner cara de mala uva cuando te hablen los obreros. Este método tiene como problema el hecho de que tenga que aplicarse a posteriori. Además tengo la sensación de que los obreros al día siguiente no se acuerdan de si tú eras la que les habías puesto mala cara. Solución: dejar de lavarse el pelo.

- Poner cara de mala uva preventivamente. El problema es que yo con la cara de mala uva no veo el suelo (tengo los ojos pequeños, ¿qué pasa?) por lo que acabo piñándome delante de la obra para regocijo de los trabajadores del metal. Solución: dejar de lavarse el pelo.

- Pasar rápidamente por delante de la obra utilizando las técnicas ninjas que nos enseñó Lucas (bueno, me las enseñó a mí, vosotros os chincháis). También suelo acabar besando el suelo porque mis movimientos no son lo suficientemente refinados.

- Cambiarte de acera. Tampoco funciona porque los obreros huelen las feromonas o algo así, tienen un radar que ríete de los misiles que apuntan a Cuba. Creo que la mugre aplaca el olor, por lo que una vez más, os recomiendo prescindir de lavaros el pelo (¿alguien más ha leído “Las brujas” de Roald Dahl?).

- Contestarles con una burrada mayor, del tipo “¡Ven a por ello, si tanto lo quieres!” Yo no he tenido el valor por si acaso me tomaban la palabra.

Conclusión: lo de los obreros no tiene solución. Mejor dejar de lavarse aprovechando que es verano y hay que ahorrar agua.

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COMENTARIOS

6 han mejorado su vida sexual:

  1. Si, todo esto está muy bien y tal pero que pasa si pasas un día por delante de una obra con miles de obreros (es lo que tienen las obras, que hay obreros) y tu a punto de indignarte mil pensando que te van a decir las mil y una burradas va y resulta que nadie te dice nada, mutis total. Eso, no sé si queda bien decirlo, pero también es mal rollo :(.
    besotes salá ;).

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  2. Aquí va mi humilde aportación:

    - Elige una víctima entre los obreretes y, al llegar. piropéale tú primero. Qué digo piropéale: sácale los colores a burradas. El que da primero, empieza ganando en la batalla estratégica. Desde ahí ya es pan comido: para cuando el interesado aterrice y sea consciente de lo que está viviendo, ya estarás a doscientos metros de la obra.

    Para el día siguiente, ya no tengo consejos. ¿Qué tal un bigote postizo?

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  3. Siempre puedes tener una colección de camisetas con mensaje, por ejemplo:

    -tengo chinches antropófagos en el potorro.

    -no te molestes, me acaban de dar uno que aún me tiemblan las piernas.

    -te diría que soy lesbiana, pero sólo empeoraría las cosas.

    -si me dices algo, no me quito la camiseta.

    -la última vez que vi a tu madre, me enseñó tus fotos de la comunión.

    Seguro que no fallan.

    SithWolf

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  4. Dos soluciones:
    1. Apoya tus rápidos movimientos con las bombas-humo ninja para que no te vean pasar.
    2. Usa la famosa frase: "anda que como te la chupe se te meten las sabanas por el culo".

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  5. Wally Week12/7/07 13:58

    Es como el Síndrome del Asiento Adyacente: Tienes un asiento libre al lado y nadie lo ocupa, incluso hay quien prefiere quedarse de pie. Y tú pensando "Joder, ¿tendré algo de malo?" y te sientes incomodísimo. Pero se te sienta alguien y a los tres minutos ya estás incómodo porque va con las piernas abiertas o está gordísimo y te echa del asiento o huele mal o...

    Por cierto, he soñado con usted. Tardaba MUCHÍSIMO en elegir un juego de mesa para pasar el rato. He llegado a cogerle asco mientras iba descartando uno a uno todos los juegos del mundo "Huy... el Monopoly, qué aburrido... uf... el Ciudadelas..." y yo "Pero si ese te gusta!!! lo leí en tu blog!!!" "Ya, pero ya no, estoy redecorando mi vida".

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  6. Pauli, tú no te quejes que se te acercan viejunos con rayos equis en los ojos.

    Me gustas las aportaciones restantes, pero no sé de dónde sacar bombas de humo (por ser la solución más duradera y que puedo usar más de un día).

    Wally, efectivamente el Ciudadelas me mola, lo tengo en la patchcueva junto con el Twister que tengo que devolverle a Raquel :)

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