Me siento espameada

Gracias a todos los que habéis estado por ahí cerquita, para animarme y todo eso con mails, con llamadas y con mensajes (gracias, Perry! me reí infinito con tu mensaje).

Yo llegaba con toda mi ilusión, mi esperanza y mi depresión al mail, veía que tenía más de cien mensajes, me frotaba las manos "Halaaaaa, qué de patchifans que me escriben para que les mejore su vida sexual" y luego me topaba tal que con esto:

spam
En tan solo 24 horas.

Querido señor Viagra: no quiero alargar mi pene, ni durar toda la noche, ni quiero un préstamo de chojamil dólares (sobre todo porque los dólares valen menos que los euros). Tampoco estoy interesada en lo que me contestas a mi email cuyo asunto era Hi!, ni quiero unirme a la revolusión.

No sé por qué me acosa el spam. Porca miseria.

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