Las viejunas absolutistas: el Antiguo Régimen

No, no me voy a poner a hablar de la dictadura ni de vainas de esas. Es que en los últimos tiempos he venido observando (tal vez por este horario que me ha caído en suerte tan mañaneramente) que Madrid está poblado de viejunas que saben mejor que yo qué es lo que tengo que hacer, vestir o comprar. No se trata de mi abuela diciéndome que el periodismo no es un trabajo porque no se suda y no se pasa calor bajo el sol. Se trata de esa viejuna que a primera vista parece inofensiva: pequeñita, vestida de negro o a la moda Cuéntame, con sus pelos blancos y toda encogidita. ¡Qué mona es!


Eso, eso, pon cara de despistada


¡Y un jamón! (Dijo la Bruja Mon). Esa viejuna aparentemente tan inofensiva está aprovechando a que te sientes en el bus para decirte que mejor te sientes en el sillón de enfrente, no sea que te vayas a marear. O que estés atento en la cola del super para que no se te cuele el viejuno que sólo lleva una lata de guisantes. ¡Pero señora! Si yo quiero que se cuele, pues se cuela!

Y no sólo eso. En cuanto se pone el semáforo en verde, ya te está achuchando para que cruces (es verídico, lo prometo) y si se te ocurre cruzar sin mirar, ya te empieza a gritar (vengo observando con preocupación que mucha gente que me rodea tiende a gritarme para descargar tensiones).

No sólo a mí me pasan estos episodios viejuniles. Ayer iba yo toda apollardá en el bus cuando una viejuna posesa se puso a golpear el cristal señalando mi sitio. Horrorizada, me desperté de golpe pero me tranquilicé cuando vi que le era físicamente imposible subirse al bus. De pronto, la viejuna se va para adelante y se pone a golpear la ventana del bus más cerca del conductor y siguiendo el vehículo se vuelve a quedar parada donde estaba yo. Tardé diez minutos en darme cuenta de que en realidad estaba indicándole a su amiga-viejuna el sitio más próximo a la persona más guapa del autobús (o sea, yo). Pero que no paró la pobre mujer hasta que su amiga no se sentó donde ella quería, y eso que el bus iba vacío y la viejuna2 hizo amago de sentarse en dos sitios mejores primero.

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COMENTARIOS

3 han mejorado su vida sexual:

  1. Impresionante, como dijo Vader... a mí una ésta semana me ha devuelto 2 vaporetas iguales... y por sus cojones que lo que le había vendido eran saldos... cuando todo se resume en "no tiene ni putifa de usarla"... la tercera vez se me presentó con el hijo (que también era viejuno) que encima me llamó timador... y me señalaba contínuamente con el índice mi hermosa naricita de honrado dependiente...

    Son unos hijos de puta, los putos yayos...

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  2. ¿Y las que dicen como para sí, pero proyectando la voz para que lo oigas, "La gente no tiene vergüenza", para que contestes "Desde luego", y se inicie un diálogo/despellejamiento del tipo que se ha intentado colar en la fila o sin pagar en el autobús?

    O las que te preguntan que si tu empresa es del Opus. No jodas, qué clase de pregunta es esa, ¿eh? Pues lo preguntan, doy fe. Viejas y no tan viejas.

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  3. Lo que yo te diga, Patch, los fascismos los empiezan los viejunos, que quieren paz y seguridad y no les importa el recorte de libertades: total, pa lo que les queda de convento, se cagan dentro.

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