Cosa vuol dir sono una donna ormai?

Hoy he quedado a cenar con Noelia. No la veía desde mayo, y nos hemos estado poniendo al día de la vida. La verdad es que desde mayo hasta hoy han cambiado mogollón de cosas, no sólo por fuera (cada vez soy menos rubia) sino sobre todo por dentro. Chicos que van y vienen, cambios en el curro, cambios en nuestras respectivas cuevas... Vamos que hemos estado hablando sin parar toda la cena mientras una china posesa no hacía más que rellenarnos las copas con más agua.

Por supuesto, también ha caído el tema de Italia, y es que un año dio para muchísimo, tantos viajes (yo era la que no se dormía en los transportes y la despertaba cuando llegábamos, si en el fondo va a resultar que soy buena compañera de viaje y todo), tantas comidas poniéndole tenedores (de uno-historia a cuatro-odontología) a las cafeterías de la facultad mientras aprendíamos italiano, tantos ratos de césped, de cafetería, de Piazza del Campo, de aula cuando ya se ha pirado todo Perry y da tanta pereza moverte que te quedas en tu sitio...

La verdad es que me ha alegrado un día que, quitando los correos electrónicos, estaba siendo bastante mierdero (el listillo de siempre dice que es síndrome posvacacional, qué sabrá).

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COMENTARIOS

5 han mejorado su vida sexual:

  1. Ay, madre, a veces me recuerdas tanto a mí, o yo me recuerdo a ti, que con ná me lío... desde mayo para acá... qué putada, como bien dices, chicos, trabajos, guaridas... todavía recuerdo el día que te conocí... cómo han cambiado las cosas desde entonces.

    Puta vida!!

    Besitos, preciosa, y ¡cómo molan esas cenas! ¿Que no?

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  2. Espero que recordarte a ti no sea malo...

    Que cambien las cosas no está tan mal, lo que pasa es que yo concretamente tardo en hacerme a la idea de las cosas.

    Besitos tb pa ti!

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  3. Recordarme a mí es bueno, porque yo en el fondo me quiero (pero muy en el fondo).

    ¿Lo ves? A mí también me cuesta horrores hacerme a la idea de ciertos cambios. Tal vez soy demasiado cabezona. Sí, va a ser eso... :-(

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  4. Lo mío no es cabezonería, es lentitud, es esa sensación de "me gusta mi chiringuito y lo trasladaré cuando yo diga".

    La cabezonería es más maaaaaala que el caos.

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  5. ¿En serio crees que la cabezonería es más mala que el caos? Andá, pues lo mismo sí. Ale, ya me has dejado pensativa. Me voy pensándolo, ya te contaré. XDDDDD

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