Es duro ser una estrella glucósica

A ver. Cerrad los ojos. Pensad en alguien tan famoso como el niño de la nocilla, tan rancio como el espantapájaros de La Granja de Playmobil, tan visto como el calvo de la lotería. Síii! Es el niño de las barritas Kinder, tan contento y sonriente él. Se llama Gunter Euringer y ya tiene mogollón de años (ya os cuento, la foto es de 1968: yo no había nacido, y según mis cálculos tampoco la mayoría de los que os pasáis por aquí). Ahora, como han empezado a cambiar el dibujillo de los envoltorios, ha decidido sacar una autobiografía que se llamará algo así como "El niño del chocolate" en la que cuenta cómo ha rehecho su vida (a la fuerza ahorcan) lejos de la glucosa y el cacao.



La verdad es que tiene que ser duro ser un niño-anuncio de esos que recuerda todo el mundo. Yo concretamente conocí a varios: primero uno de los primeros super rancios de anuncios de Playmobil, luego la niña de "Mamá, vertí el esmalte de uñas en mi albornoz. A la lavadora y punto" (bueno, ahora que lo pienso, no era tan niña) y algún caso más que no sacaré a relucir por no incurrir en el escarnio y en la vergüenza, pero vamos, que yo paso infinito de tener hijos y que la gente les cante por la calle la canción de "Las muñecas de Famosa" u otra aberración equivalente. Y ya ni contaros de que figuren durante 40 años en un envoltorio de chocolate...

(Estoooo no sé si se ve la foto. Decidme si hay problemas).

Share this:

,

COMENTARIOS

0 han mejorado su vida sexual:

Publicar un comentario

Comentar mejorará tu vida sexual.