Mientras me hago fotos con Lucho...

Tengo que escribir un post contando lo que hice el sábado y por qué mi vida se ha llenado de Luchos (ese es el motivo de que no haya actualizado antes), pero de momento doy señales de vida, para saludar a todo el mundo que ha vuelto del puenting. Lo que me ha hecho salir del ostracismo (que no de Madrid, que no me he movido en todo este tiempo) han sido las obras estupendas con las que nos ameniza nuestro ínclito alcalde. Me explico: mi casa está cercada. No sólo las obras del metro (llevo sin metro desde mediados de junio, para que os acordéis) sino que además están intentando convertir la M-30 en un bosquecillo (talando árboles, pero esa es otra historia).

Pues volvía yo de una chupi fiesta la otra noche en dirección a mi hogar y me dejó el taxista en donde siempre me dejan los taxistas (o sea, muy cerca de mi casa, pero que tengo que cruzar dos calles). Antes de seguir, quiero puntualizar que no iba pedo. No había tomado ni una gota de alcohol, lo prometo. Pues bien, me bajo del taxi y quiero cruzar. El problema es que los cruces cerca de mi casa modifican su ubicación cada día, y son sustituidos por unas piezas de Lego de tamaño gigante. Pues me pongo a andar para rodear las piezas de Lego, y cuando llevo andando quince minutos me doy cuenta de que me he pasado el cruce, porque la fisura entre ellas era demasiado pequeña como para darme cuenta (distinguí el cruce por el semáforo). Me sentí frustrada, estafada y frustrada (es que mi frustración era inconmensurable) pero lo peor de todo es que tuve que gastar otro cuarto de hora en encontrar el otro cruce que me conduciría a mi casa.

Share this:

COMENTARIOS

0 han mejorado su vida sexual:

Publicar un comentario

Comentar mejorará tu vida sexual.