Establecimientos malignos: las peluquerías-locutorios

Pues sí, en mi barrio está empezando a triunfar un nuevo tipo de establecimiento. Son las peluquerías-locutorios. A mí me parecen unos sitios de perversión, porque ¿qué es más perverso que una peluquería? Son esos sitios en los que entras siendo tú, tú mismo, con tus virtudes y tus defectos. Y sales convertido en lo que la peluquera (o peluquero, según el caso) quieren que seas. Además de que sólo se saben dos modelos de peinado, el primero de ellos es el que llevan ellas. Y el segundo es el de la presentadora de Informe Semanal. Sabéis a lo que me refiero, no?

Bueno, pues mucho más maligno que una peluquería es una peluquería-locutorio. Porque no sólo te cortan y te peinan el pelo a su antojo, sin que también te permiten hablar con tu familia, a miles de kilómetros para que te echen broncas mientras arruinan tu imagen. Ya han puesto unas tres o cuatro en mi barrio, pero yo siempre me he preguntado cómo hará la gente para hablar por teléfono mientras te están secando el pelo. En serio, es algo muy misterioso. O cómo hablan por teléfono las maris mientras les ponen el tinte, se quedará el auricular todo pringado, vamos, digo yo.

Si me inspiro, esta noche os subo alguna cosilla más, que ahora estoy bajo el llamado "efecto siesta".

Share this:

COMENTARIOS

0 han mejorado su vida sexual:

Publicar un comentario

Comentar mejorará tu vida sexual.