Por qué odio los trabajos de la facultad

Para mí son las 2.20 de la mañana y acabo de terminar mi penúltimo trabajo de la carrera (último en solitario, como los cantautores). Y por supuesto que os voy a contar de qué iba, ¿qué os pensábais?

Pues el trabajo iba sobre el análisis de los ártículos de opinión de la campaña electoral (sí, tú, no cambies de página, tío, que no te lo voy a escribir aquí). Sobre la figura de Zapatero. En El País y el ABC.

Pues la coña. En el ABC sólo les ha faltado decir que no tiene pilila (aunque se han aproximado bastante, no os vayáis a creer). Lo que mola es que al principio decían que perdía de calle, que iba a tener que suplicar que le dejaran quedarse y todo eso. Y al final, los del ABC en plan blandito, diciendo que ha sido el que más ha creído en sí mismo ¿qué iba a hacer? ¿Volverse verde y saltar sobre la Moncloa hasta destruirla? Y en El País en plan bueno: que si la intención es lo que cuenta, etc.

Ya veis que mi vida es superemocionante. Lo bueno es que he estado hoy en la biblioteca (no sólo estudiando, que también) y he pillado dos pelis: Irma la Dulce (adoro a Jack Lemmon, me dan ganas de darle besitos-ya véis,detrás de la pose late un corazoncito) y Gosford Park. A ver cuándo saco un rato.

Por cierto, ya me acabé Por qué odio Saturno de Kyle Baker. Es muy bueno, os lo recomiendo para los que todavía pensáis que los cómics se dividen entre tíos con mallas y chinos. También me he acabado Las Vacaciones del Pequeño Nicolás, más vale tarde que nunca. Sé que no puedo competir con la selección literaria de Gonzo, pero no está mal (momento publicitario para Torpin y Frank, mis "camellos" de libros, cómics y lo que se tercie: los links están a la derecha de estas líneas).

Y si no son Micro Machines, no son los auténticos.

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